En una ciudad lejana, hace varias décadas, era muy difícil que los jóvenes pudieran ir a la universidad, sino contaban con el apoyo de sus padres o de algún familiar que le ayudara económicamente.

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Esto se debía a que los estudios superiores eran algo costosos. Sumado a ello, el pago de transporte, copias o compra de libros y material de estudio y los gastos de alquiler, hacían la cuenta muy elevada para un joven que quisiera formarse académicamente.

Así que se acostumbraba  que los jóvenes que quisieran tomar una profesión deberían ayudarse buscando un trabajo. Por lo general era de medio tiempo y cercano a su residencia o a la universidad escogida.

María, era una de esas tantas jovencitas que no querían quedarse sin estudiar. Muy disciplinada y honesta, era conocida en la pequeña ciudad por ser hija de Jefe de policía. Ella comenzó a buscar trabajo.

Buscando y buscando, entre un trabajo y otro se topo con un doctor que por ser viudo y con  su trabajo de urgencias en el Hospital General, se le hacía muy difícil  mantener aseada su casa y le ofreció a la joven que se la cuidara, y él le pagaba por ello.

María se convirtió en el guardián de la casa del doctor. Así se le empezó a decir a la chica. Todo el mundo se refería a ella con ese apodo, y a ella en realidad no le molestaba. Ella pensaba, que con el dinero que ahorraría podría cumplir su sueño.

El primer día de trabajo, debía estar a las 7:00 pm, ya que el Doctor tenía guardia en el hospital y no quería dejar la casa sola porque como ya se había regado la voz que la joven estaría allí, esta podría recibir las llamadas que podía recibir el Doctor.

La guardián, llegó puntual, lo que al médico le pareció un buen augurio. Le explico a la chica todo lo que debía hacer y le dejo las llaves de la casa. Ella estaba muy contenta ya que podía disponer de las instalaciones de la casa, como si fuera de ella.

Cerró las ventanas y puertas de los dos pisos de la casa, para estar más segura, y tomó todas las previsiones que le enseñó su papá, y se sentó en la sala principal a ver en la televisión, su serie favorita.

En lo mejor de la serie, suena el teléfono. Al atender una voz masculina al otro lado, le dice que debe irse de esa casa y si no lo hace en la brevedad posible, la matará y cuelga. Ella revisa el número y ve que el número sale desconocido.

Pasa media hora y la guardián recibe otra llamada. Reconoce la voz y aplica una técnica policial, de mantenerlo en línea, para ver si podía oír algo que le diera alguna pista sobre quién era que la llamaba.

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Se oye en el auricular el mismo ruido de la televisión que la guardián está viendo, y se escucha muy cerca… Al ella darse cuenta el hombre cuelga. Se recibe otra llamada, esta vez es la operadora, que le dice que las llamadas que ella está recibiendo, se hacen de la misma casa…