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El hombre que no entendía la muerte

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Muchas veces resulta complicado entender las razones por las que vivimos o morimos. Nos encontramos en un mundo extraño y difícil de explicar, pero el hecho de buscar una respuesta puede acabar convirtiéndose en una auténtica pesadilla como la vivida por el hombre que no entendía la muerte.

Desde muy pequeño, Francisco había tenido que sufrir la dura experiencia de ver morir a varias personas de su entorno. La primera en perecer fue su madre, la cual falleció por causas desconocidas, aunque el médico consideraba que se había tratado de una intoxicación. Un par de años después fue su hermano el que perdió la vida. Cayó repentinamente de un árbol en el que se había subido mientras jugaba con Francisco.

Tiempo después, la casa de sus vecinos comenzó a arder, y Francisco se encontraba en la entrada viendo cómo sus cuerpos se consumían por las llamas sin que nadie pudiese hacer nada para evitarlo.

Su padre tampoco corrió mejor suerte, y apareció lejos de la casa; había sido atacado por un animal salvaje que había destrozado casi por completo su cuerpo, hasta el punto que era casi imposible reconocerlo a simple vista.

Estas y otras fueron las muertes que durante toda su vida amenazaron la felicidad de Francisco, lo que le hizo convertirse en una persona osca, dando una imagen de alguien sin sentimientos, aunque él estaba convencido de que en su interior quizás todavía quedaba algo bueno que no conseguía encontrar.

Haciendo memoria de todo lo vivido desde su infancia, Francisco comenzó a recordar y entender algunas de las tragedias vividas, y se dio cuenta de que, aunque no sabía cómo ocurrieron, él siempre había tenido algo que ver con ellas.

No podía explicarse cómo en su interior crecía una maldad como aquella, pero estaba totalmente convencido de que la única forma de escapar era acabando con su propia vida antes de volver a hacer daño a alguien.