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La mujer desaparecida en la curva

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En las noches del frío invierno, se dice que en una carretera a las afueras de A Coruña puede verse una mujer vestida con ropas que parecen ser de otra época.

Una tarde, cuando se acercaba el anochecer, un joven llamado Rubén se encontraba conduciendo su automóvil en dirección a casa. Sin embargo, tenía que salir de la ciudad de A Coruña, para dirigirse a un chalet que se encontraba en una preciosa urbanización situada a las afueras de esta pintoresca ciudad.

Rubén, estaba conduciendo el Renault Clio de su madre, porque su vehículo había sufrido una avería y no se encontraba disponible para conducirlo. Cuando eran más o menos las 23 horas, empezó a llover fuertemente y el joven Rubén, que solamente tenía cierta experiencia en la conducción al tratarse de un conductor novel, apenas podía ver la carretera.

Se encontraba casi apunto de abandonar la ciudad, cuando se percató que una joven con un vestido peculiar estaba mojándose frente a la parada de un autobús que no pasaba, precisamente por las horas que eran. El joven Rubén, se ofreció a llevar a la chica y ésta, sin mediar palabra entró en la parte trasera de su Renault Clio. Acto seguido, el joven le preguntó a la chica que hacia dónde se dirigía pero no respondió mucho más que un: voy más adelante, a la curva de baja visibilidad.

Minutos más tarde, el chico intentó conversar con la joven pero ella parecía que no tenía ganas de hablar. Se encontraba realmente mojada como consecuencia de la lluvia y llamó poderosamente la atención de Rubén el semblante serio que tenía la chica. De hecho, parecía como si perteneciese a otra época bien lejana, a juzgar por la vestimenta que llevaba y otros útiles que tenía puestos a modo de colgantes, pulseras o similares.

Algo asustó a Rubén con la llegada de las 00 horas. Y es que, esa chica de apariencia un tanto extraña comenzó a cambiar sus gestos, su mirada y tornarse realmente siniestra. El chico, se asustó tantísimo que en mitad de la carretera paró su vehículo para girarse y ver que sucedía en la parte trasera de su coche, pero la chica ya no estaba allí.

Rubén pensó que se estaba durmiendo, arrancó de nuevo, bajó la ventana para que entrase el aire y no dormirse pero una mano lo arrancó del asiento y lo sacó a través de la ventana.

A la mañana siguiente, encontraron el Renault Clio de Rubén pero el joven no estaba allí. Nadie más volvió a saber de él nunca más.

Si ves una mujer vestida con ropas extrañas, no la invites a subir a tu coche o te podría pasar como al joven Rubén.