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Miedo en el teatro

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Durante la obra teatral en mitad de la noche invernal se acercaba una tormenta. Tras la finalización de la obra de teatro todos se retiraron a sus casas salvo los actores y personas mas cercanas a estos para celebrar su éxito.

Entre ellos estaba José ya que su novia era una de las integrantes de la obra teatral. La celebración de este nuevo estreno tuvo lugar en una habitación cuyas antiguas paredes estaban recubiertas de viejas fotograficas de estrenos así como actores que han circulado por este viejo teatro.  El pobre José dado que era ajeno a este mundillo intentaba encajar como podía entre los círculos de artístas ante la mirada de su novia que veía como asentaba la cabeza ante cualquier cosa que le planteasen.

– En ocasiones se apodera de mi – comenta uno de los artístas mientras miraba con frialdad a los otros haciendo gestos exagerados.  – En otras ocasiones sale de mi, igual que un ente se aleja y se acerca contoneándose de un lado a otro. Entre los asistentes que lo escuchaban se encuentra José  que en su cabeza anda diciendo: – Este personaje esta algo loco, le debe de faltar un tornillo;  pero viendo que su novia no le quitaba el ojo de encima fingía prestar atención.

En cambio, otros artistas tenían una actitud más rara aún ya que disfrazados con las ropas con las que interpretaron la obra se encontraban bailando y gritando a lo largo y ancho del salón. La tormenta ya estaba encima del teatro y se escuchaba como tanto la lluvia como los rayos arreciaban iluminándo de una manera grotesca. Esta tormenta trajo consigo que la luz del edificio se cortase tras caer un rayo muy cerca de donde estaban, dejando a los asistentes totalmente a oscuras.

El pequeño grupo de José se disolvió, en ese momento todos iban a tientas con las manos alzadas tocando todo a su paso. Algunos de los asistentes pedían tranquilidad ya que como decían !!La luz podía volver en cualquier momento!! Por suerte algunos de los asistentes fumaban y pudieron prender sus encendedores aportando algo de claridad.

Los relámpagos y rayos se escuchaban cada vez con mas fuerza… a todo esto José se puso a llamar a su novia “Anda, ¿dónde estas?” a lo que ella respondió “Aquí estoy”, giró su cabeza hacia la procedencia de la voz aunque para ser sinceros noto esa voz un poco rara. Al girarse y mirar descubrió que no era ella, era una mujer con los cabellos erizados, la cara blanca y una macabra sonrisa.

José tomó cierta distancia dando un paso hacia atrás, y la otra avanzó hacia él, y cuando José retrocedió aún más entonces comenzó a seguirlo.

“¡Cómo puedo ser tan cobarde! Debe de ser un actor con mascara” – pensó en su interior José… ante este pensamiento se dió la vuelta y fue a desenmascarar al bromista. Lo mas curioso es que desapareció sin dejar rastro alguno…   Minutos después la luz regreso, su novia verdadera se encontraba tan solo a unos pocos metros de donde estaba situado.

Es entonces cuando decidió buscar al gracioso ya que esta broma no podía quedar así, busco y busco por toda la sala pero no encontró a nadie con esa máscara. Cuando ya casi perdió las ganas de seguir buscando se quedo mirando a los murales de la pared!! Sí, ahí estaba la mujer con la mascara que le asustó!!! estaba dibujada en un antiguo cartel de una película de terror.