Usamos cookies propias y de terceros para mostrar publicidad personalizada, consideramos que usted acepta su uso al navegar por el sitio. Información
envia

No te adentres en el bosque

» » No te adentres en el bosque

Cuenta la leyenda que una pareja se fue a vivir a una casa que se encontraba muy cerca del bosque. Diariamente, el marido salía todos los días por la tarde a pasear a su perro hasta que varias desapariciones que se iban sucediendo empezaron a asolar el pueblo en el que se encontraban.

Estas desapariciones eran fundamentalmente de turistas que llegaban con sus coches y acababa apareciendo el coche pero no el turista. Cada vez iba a más y el misterio fue aumentando.

Finalmente, la policía fue a investigar el hecho pero lo único que encontraron fueron restos de sangre en uno de los vehículos, y como no tenían equipo suficiente para hacer una prueba de ADN tuvieron que llamar a un investigador.

El matrimonio estaba muy preocupado y siempre intentaban ir juntos salvo cuando Julián salía por la tarde a pasear con su perro. En una de estas salidas Julián tardaba mucho en regresar por lo que su mujer empezó a llamar a los conocidos para saber si habían visto algo. Finalmente, cuando llegó la noche, apareció en la casa cojeando y con el perro con la boca llena de sangre. Lo que le contó el marido a su mujer fue que durante el paseo se encontraron con un jabalí que les atacó pero finalmente el perro lo pudo defender.

Días después, Marta decidió salir a pasear con el perro pero sin adentrarse demasiado en el bosque. No obstante, durante el paseo, el perro salió corriendo y ella fue detrás de él hasta que llegó a un lugar donde encontró el cuerpo de una persona en descomposición, y en la zona habían varios frascos con restos humanos.

Finalmente encontró una casa donde había más restos de cadáveres hasta que finalmente se dio cuenta de que su marido era el asesino, ya que en el lugar pudo encontrar una motosierra que le había regalado manchada de sangre.

Cuando llegó la policía a casa del matrimonio, Julián ya había desaparecido.