El dragón de wawel

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Como cuenta esta leyenda de origen polaco, desde hace muchos siglos atrás, dentro de las tierras, que para ese momento estaban siendo gobernadas por un príncipe llamado “Krakus”, conocido actualmente por ser uno de los fundadores de Cracovia; notó que entre sus habitantes corrían rumores muy extraños, que nadie de su pueblo sabía explicar.

Y es que, en unas de las partes de sus tantos dominios, se encontraba una colina, la cual recibía el nombre de “Wawel”, los habitantes de esta colina empezaron a notar que estaban desapareciendo personas, como vecinos y amigos; esto no solo ocurría en los pueblos de la colina, sino también en aquellos pueblos que se encontraban cerca de esta colina.

Una vez que desaparecían las personas, no volvían a saber nada de ellas, por ningún medio. Y para agravar aún más la angustia de todo el pueblo, aquellos que tenían rebaños de ovejas y otros animales, notaron con mucha preocupación que cada día que pasaba poseían menor cantidad animales. Algunos incluso llegaron a perder todo su ganado.

Siendo todos estos sucesos de mucha preocupación, las personas de estos pueblos constantemente se hacían muchas interrogantes, ¿Qué está pasando? ¿A dónde se están yendo? ¿No es una bestia salvaje? ¿No deja rastros ni huellas? ¿Parece que la tierra se está tragando a todas esas personas y a los animales incluso? También se preguntaban: ¿Que estamos haciendo para merecer esto?

Pero ante esto, nadie daba una respuesta, no tenían ni la más mínima idea de lo que en verdad estaba pasando detrás de todos estos sucesos. No había explicación alguna o autoridad que detuviera estas apariciones.

Un día como cualquier otro, un muchacho de la aldea estaba paseando por la colina, cuando de repente se encontró con una enorme cueva, esta estaba llena de matorrales en la entrada, por la curiosidad decidió atravesarlos para así poder entrar, cuando lo logró quedo paralizado de los pies a la cabeza por el miedo que sintió al ver lo que estaba frente a él.

Era un enorme dragón, con una apariencia tenebrosa, el cual se encontraba durmiendo, cada vez que este dragón roncaba las paredes de la cueva se movían y algunos pedazos de la misma se desprendían, el chico atemorizado, salió corriendo sin mirar atrás, se dirigió al pueblo más cercano, para contárselo a todos, y el pueblo lo llevo la noticia directamente al príncipe Krakus.

Al contarle todo lo ocurrido, el príncipe se dio cuenta de lo peligroso que era para todo su pueblo, por lo tanto, mando a su ejército más poderoso, con las mejores armas y armaduras para acabar con el dragón.

Cuando el ejército se estaba acercando a la colina, el dragón ya se encontraba despierto, y al notar que se acercaban todos esos hombres, salió volando de la cueva y les lanzo bolas de fuego a todos, la mayoría murió, aunque pocos lograron huir.

Aterrorizados de miedo por la fuerza y grandeza del dragón, el príncipe decidió que aquel que matara al dragón le daría riquezas y más que eso, la mano de su hija siendo así heredero de todo el reino.

Esta noticia llego a cada rincón de todo el reino, y los mejores guerreros intentaron matar al feroz dragón, pero ninguno lo logró. Después de tantas muertes se conoció sobre un joven que era zapatero, muy humilde, pero con una gran inteligencia, el siempre estuvo viendo y observando las estrategias para vencer al dragón en cada pelea ajena a la de él, hasta que tuvo una ingeniosa idea.

El joven tomo la piel de unas ovejas, y tuvo la brillante idea de rellenarlas de azufre con alquitrán, a esta unión le dio la forma de una oveja, donde finalmente la colocó una noche, en la entrada de la cueva; el dragón, al despertarse como siempre en busca de que comer, salió veloz en dirección a la falsa oveja y se la devoró sin pensarlo.

El dragón sentía como la panza y las tripas le ardían, por lo cual fue volando hacia el rio; este, al beber tanta agua que entro en contacto con el azufre y el alquitrán, le explotó la barriga acabando con él, dejándolo muerto en el acto. Luego de estas escenas impresionantes, al joven lo aclamaron como un héroe y se casó con la hija del rey, tal y como él lo había prometido.

En Europa exactamente en el país Polonia y la ciudad de Cracovia, la leyenda se hizo tan popular, que se hizo una estatua en la entrada de una cueva, donde supuestamente vivió el dragón, y es que, esta estatua hecha fuego cada 5 minutos o incluso cuando se manda un mensaje de texto que diga “SMOK”.